La relación entre abogado y procurador es diaria y operativa. Una buena organización inicial evita malentendidos, duplicidades y pérdidas de tiempo a lo largo del procedimiento.
Definir interlocutores y canales
Conviene acordar desde el principio quién es la persona de contacto en el despacho para cada asunto, qué canal se utiliza para las notificaciones y cuál para las consultas urgentes.
Criterios de traslado de notificaciones
Cada despacho tiene su propio sistema. Establecer cómo se identifican los asuntos, el formato de envío y la información que acompaña a cada notificación facilita su integración en la gestión interna.
Información de inicio del asunto
- Datos de las partes y del órgano judicial.
- Referencia interna del despacho.
- Documentación necesaria para la representación.
- Particularidades del asunto que el procurador deba conocer.
Revisión periódica
En carteras con volumen de procedimientos, una revisión periódica del estado de los asuntos permite detectar actuaciones pendientes y ajustar la forma de trabajo.
