Elegir procurador es elegir un colaborador con el que se compartirá el día a día de los procedimientos. Más allá de la proximidad, conviene valorar cómo trabaja.
Criterios a considerar
- Interlocución directa y respuesta ágil a las consultas.
- Organización en el traslado de notificaciones.
- Capacidad para adaptarse a los sistemas de trabajo del despacho.
- Experiencia en el tipo de procedimientos del despacho.
- Capacidad de coordinación cuando hay asuntos en otros territorios.
La importancia de la comunicación
Un procurador que informa con claridad y en el momento adecuado reduce la carga operativa del despacho y facilita la toma de decisiones del abogado.
