Cuando un despacho tramita asuntos en distintos partidos judiciales, la dispersión de interlocutores puede convertirse en un problema operativo. La coordinación centralizada ofrece una alternativa ordenada.
Un interlocutor de referencia
Contar con un punto de contacto que coordine la actuación de procuradores colaboradores en otros territorios simplifica la comunicación y permite mantener criterios homogéneos.
Criterios comunes
La coordinación funciona cuando todos los profesionales comparten el formato de comunicación, los tiempos de traslado y la forma de informar sobre el estado de los asuntos.
Respeto a la representación en cada territorio
La representación procesal en cada procedimiento se ejerce por el procurador que corresponda conforme a la normativa aplicable. La coordinación no sustituye esa representación: la organiza y la hace más eficaz para el despacho.
